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Tendencias den Eventos para este 2026

Los eventos en 2026 estarán definidos por la intencionalidad. La inteligencia artificial está pasando a un uso operativo, la confianza es más difícil de ganar y los resultados importan más que nunca. Al mismo tiempo, las audiencias son cada vez más selectivas y eligen experiencias que se perciben intencionales, relevantes y que realmente valen su tiempo.

Entonces, cómo puedes navegar estos cambios? Sigue leyendo para descubrir nueve tendencias de eventos que marcarán el 2026. 

Factores Clave: 

La IA ha pasado de la experimentación a la expectativa. En 2026, el foco estará en casos de usos prácticos, resultados claros y en demostrar el valor de la inteligencia artificial, a lo largo de el ciclo de vida del evento.  La CONFIANZA es el gran diferenciador. En un mundo digital saturado de IA y con bajos niveles de confianza, los eventos destacan como una de las formas más efectivas de construir credibilidad, conexión humana y lealtad a largo plazo. 

La relevancia impulsa el engagement. La personalización esta pasando a estar liderada por los propios asistentes, mientras que la exclusividad y los micro eventos dan formas a experiencias que se sienten intencionales, significativas y centradas en la conexión entre pares. 

La evidencia importa más que nunca. A medida que la atribución digital se vuelve más compleja, los eventos emergen como una fuente critica de datos propios (first party data) y como una base sólida para un crecimiento medible. 

TENDENCIAS:

Tendencia #1: La IA pasa a ser operativa

El enfoque de la IA ha cambiado hacia la rendición de cuentas. En 2026, se trata de demostrar los beneficios tangibles del uso de la inteligencia artificial. Ya hemos atravesado la primera ola de experimentación con IA generativa y hoy comenzamos a ver el surgimiento de la IA agéntica: una tecnología con el potencial de asumir tareas de forma autónoma y apoyar a los equipos de maneras mucho más significativas.

El 66 % de los profesionales de eventos afirma que la IA les permite dedicar más tiempo a tareas de alto valor.

A medida que las organizaciones continúan invirtiendo en IA, cada vez se hacen más la pregunta: ¿qué valor real está entregando la IA?

En 2026, los equipos dejarán atrás la experimentación con IA solo por probar. Aquellos que están obteniendo resultados están siendo deliberados respecto a dónde integran la IA en los flujos de trabajo diarios y tienen claridad sobre cómo medir su impacto.

Los equipos que lo hacen bien suelen partir desde el mismo punto: tienen claros los resultados que quieren mejorar, entienden qué tareas puede apoyar la IA y cuentan con un plan para medir el impacto.

En cuanto a los casos de uso, esto se refleja de forma práctica y tangible a lo largo de todo el ciclo de vida del evento. Por ejemplo:

  • Utilizar herramientas de búsqueda y diagramación impulsadas por IA para encontrar más rápido los espacios y proveedores adecuados.
  • Personalizar recomendaciones y resúmenes de eventos para aumentar el engagement.
  • Obtener insights a partir de respuestas de encuestas y datos de participación para mejorar los resultados de eventos futuros.
Tendencia #2: La confianza es un diferenciador de marca

Si quieres destacar en 2026, necesitas priorizar la construcción de confianza en cada punto de contacto.

Hoy en día, cada vez es más difícil distinguir qué es real en línea y qué no.

El contenido generado por IA está en todas partes y la desinformación se propaga rápidamente. Los feeds están más saturados que nunca y la fatiga digital es una realidad. No es de extrañar, entonces, que las personas sean más escépticas frente a lo que ven, más selectivas con lo que consumen y mucho más sensibles a lo que se percibe como genuino.

Por eso, la confianza se ha convertido en la moneda clave. En 2026, las marcas que destacan son aquellas que priorizan la autenticidad, la credibilidad y la conexión humana.

Aquí es donde los eventos tienen una ventaja clara.

Los eventos son uno de los pocos espacios donde se puede construir confianza a través de una conexión humana genuina. Ofrecen un nivel de credibilidad y vínculo emocional que los canales digitales difícilmente pueden replicar. Conversaciones que no están guionadas. Productos que se pueden ver, tocar y cuestionar. Momentos que se sienten reales porque lo son.

En los eventos, las personas experimentan cómo una marca se presenta, cómo trata a su audiencia y si la experiencia cumple con lo que promete. De hecho, las investigaciones muestran de forma consistente que las personas tienden a confiar más en una marca después de vivir una experiencia en vivo.

Construir confianza comienza por comprender a tu audiencia: qué le importa, qué desafíos busca resolver y qué espera de la experiencia. Cuando los eventos se diseñan en torno a esas necesidades, las personas se sienten comprendidas, no vendidas.

La confianza se refuerza a través del cuidado, la coherencia y la atención al detalle. 

Tendencia #3: El B2B sigue exigiendo emoción auténtica

En un mundo saturado y dominado por la IA, la emoción es lo que logra captar atención, generar recordación de marca y provocar acción.

Incluso en el ámbito B2B, las decisiones de compra son emocionales antes que racionales.

En 2026, la resonancia emocional será lo que separe a los eventos olvidables de aquellos de los que se habla mucho después de que terminan.

Los eventos que destaquen en 2026 no se sentirán genéricos ni transaccionales; se sentirán humanos, intencionales y diseñados pensando en la audiencia.

Si un evento no hace sentir algo a las personas, no será recordado. Y si no se recuerda, es poco probable que genere acción.

Diseñar pensando en la emoción comienza con una pregunta simple: ¿cómo quieres que las personas se sientan cuando se vayan? Ese resultado emocional debe guiar cada decisión, desde el contenido y el formato hasta el espacio, el ritmo y la atmósfera.

Ayuda pensar en términos de storytelling. Como toda buena historia, los eventos potentes siguen un arco narrativo: una apertura atractiva que capta la atención, una experiencia central que entrega valor y un cierre que deja huella. Cuando estos elementos se combinan, se provoca de forma natural una respuesta emocional positiva en los asistentes.

La emoción es un trabajo en equipo

Este tipo de resonancia emocional no ocurre de forma aislada. Es el resultado de la colaboración entre los equipos de eventos y marketing, junto con lugares / espacios y proveedores. Los partners de audio, video y producción ayudan a definir el ambiente y la energía.

La oferta gastronómica puede reforzar el sabor local y las experiencias compartidas. El diseño del espacio influye en cómo las personas se mueven, se reúnen y se conectan. Cuando todos estos elementos trabajan en conjunto, la experiencia se siente coherente y fluida.

El hilo conductor es siempre poner a la audiencia en el centro. Cuando los eventos se diseñan en torno a lo que realmente le importa a la gente, lo que quiere aprender y cómo quiere sentirse, la emoción surge de manera natural.

Tendencia #4: La personalización pasa a estar liderada por el asistente

La personalización está evolucionando hacia un modelo en el que los propios asistentes la construyen activamente.

En 2025 vimos despegar la personalización a escala, impulsada en gran medida por la IA. Ahora, el cambio está en darles a los asistentes el control para que moldeen su propia experiencia.

Se trata de poner a los asistentes al volante, permitiéndoles elegir su propio recorrido: con qué contenidos interactúan, con quién se conectan y cómo deciden pasar su tiempo durante el evento. La expectativa es simple: facilítame encontrar lo que es relevante para mí, sin fricciones.

Aquí es donde la IA cumple un rol práctico. La personalización a gran escala es difícil de lograr de forma manual, pero la IA puede ayudar a destacar lo que realmente importa para cada asistente según su comportamiento real y la forma en que interactúa. No solo lo que dicen, sino lo que efectivamente hacen.

Qué significa esto para venues y proveedores

Para los lugares / espacios y proveedores, la personalización liderada por el asistente se traduce en adaptabilidad y atención al detalle.

A nivel de evento, implica apoyar formatos y experiencias flexibles que puedan ajustarse a la audiencia y a los objetivos. A nivel del asistente, son los pequeños detalles los que marcan la diferencia: señalética clara, diseño de espacios bien pensado y elementos de experiencia que ayuden a las personas a moverse, participar y conectarse en sus propios términos.

Tendencia #5: La exclusividad y los micro eventos impulsan la demanda y el engagement

El foco está en experiencias más pequeñas y relevantes que reúnan a las personas correctas.

La exclusividad se ha convertido en una señal poderosa en un mundo ruidoso y sobreexpuesto.

Cuando todo es accesible para todos, ser invitado, seleccionado o formar parte de un grupo reducido adquiere un significado especial.

Por eso, la exclusividad —muchas veces materializada a través de microeventos— está ganando impulso. Las personas son cada vez más selectivas con su tiempo y su atención. Buscan aprendizaje entre pares, conversaciones relevantes y la oportunidad de interactuar con otros que comparten desafíos y prioridades similares.

Este cambio no se trata de perseguir grandes números de inscripción, sino de tener a las personas correctas en la sala. Diez asistentes altamente comprometidos, aprendiendo unos de otros, haciendo preguntas relevantes y construyendo relaciones, pueden generar mucho más valor que una sala llena con interacciones superficiales.

Formatos de microeventos y el auge de los "micro momentos"

Estamos viendo esta tendencia en formatos como cenas ejecutivas, mesas redondas con clientes, workshops solo por invitación y sesiones de grupos pequeños diseñadas en torno a un rol, industria o caso de uso específico. Estas experiencias crean espacio para la conversación, la confianza y el intercambio de conocimiento.

Los grandes congresos también están evolucionando. En lugar de agendas únicas para todos, los equipos están diseñando micro momentos dentro de eventos más grandes: encuentros curados, workshops dirigidos o sesiones paralelas pensadas para audiencias específicas. La escala sigue existiendo, pero la experiencia se siente personal.

En el centro de esta tendencia está la relevancia. Cuando los asistentes sienten que una experiencia fue diseñada especialmente para ellos, el engagement surge de manera natural. Las personas llegan más preparadas, participan de forma más activa y se van con la sensación de que su tiempo valió la pena.

Tendencia #6: La era de los espacios para eventos con propósito

Un cambio hacia la elección de espacios para eventos con intención, no solo por novedad.

El año pasado informamos sobre la demanda sostenida por lugares / espacios únicos y no tradicionales.

Esa demanda no se ha detenido. Pero en 2026, la razón por la que los equipos eligen estos espacios está cambiando.

Ya no se trata de novedad por la novedad misma; se trata de intencionalidad.

En lugar de seleccionar espacios únicamente por su impacto visual, los equipos están pensando de forma más deliberada en cómo los entornos favorecen la conexión, la colaboración y la participación. El espacio en sí se está convirtiendo en una parte activa de la experiencia, diseñado para habilitar los resultados que el evento busca lograr.

El 48 % de los profesionales de eventos afirma que actualmente está buscando espacios fuera de hoteles, siendo los restaurantes la opción más popular con un 45 %. La flexibilidad del espacio, la experiencia del asistente y el costo son los principales factores que influyen en la elección del lugar, seguidos por los amenities únicos y la estética.

Lo que esto nos dice es que lo único importa, pero solo cuando cumple un propósito.

Para lugares /espacios y proveedores, esta tendencia abre una oportunidad clara. A medida que las estrategias de eventos se vuelven más orientadas a objetivos, los partners que puedan ayudar a diseñar entornos que influyan en el comportamiento y fomenten el engagement destacarán. La flexibilidad, la adaptabilidad y la comprensión de cómo el espacio influye en la interacción están pasando a ser tan importantes como la ubicación o la estética.

Tendencia #7: Tecnología diseñada para todos

En un entorno laboral multigeneracional, el concepto de ser "tech-savvy" está evolucionando. La tecnología debe ser intuitiva, inclusiva y fácil de usar para todos.

Piensa en cuánta tecnología usamos a diario: smartphones, relojes inteligentes, incluso refrigeradores inteligentes.

Personas de todas las generaciones utilizan tecnología, y lo más probable es que tu audiencia refleje esa diversidad. A mediados de 2025, más de 1.100 millones de personas en el mundo tenían 60 años o más.

En los eventos, esto se traduce en una audiencia multigeneracional donde conviven nativos digitales, profesionales con amplia experiencia y todos los perfiles intermedios. Aun así, aunque las expectativas puedan variar entre generaciones, la tolerancia a la fricción no.

Los asistentes no quieren tener que aprender cómo funciona tu tecnología; esperan que simplemente funcione. Apps, kioscos de acreditación y herramientas onsite deben ayudar a las personas a encontrar rápidamente las sesiones que les interesan, orientarse en el espacio, conectar con los pares adecuados y obtener valor de la experiencia, sin importar su edad, rol o nivel de confianza digital.

Cuando la tecnología se siente compleja o excluyente, genera fricción. Cuando es intuitiva y accesible, pasa a segundo plano y potencia la experiencia en lugar de distraer.

En la práctica, esto significa priorizar herramientas que sean:

  • Fáciles de usar en cualquier dispositivo
  • Accesibles por defecto
  • Diseñadas en torno a las necesidades reales de la audiencia
Tendencia #8: El costo está impulsando las decisiones de sourcing

Los costos son un factor clave en la selección de lugares / espacios, pero no a costa de la experiencia del asistente.

Los presupuestos para eventos están aumentando, pero los costos están creciendo aún más rápido. De hecho, el 72 % de los profesionales de eventos a nivel global espera que los costos suban hasta un 20 % en comparación con 2025.

Esta presión está impactando la forma en que se abastecen y planifican los eventos. Los equipos están revisando el gasto con mayor detalle, evaluando concesiones y tomando decisiones más difíciles.

Pero aquí está el cambio clave: la eficiencia de costos no puede lograrse sacrificando la experiencia.

Las personas siguen esperando eventos inmersivos, bien diseñados y que realmente valgan su tiempo. Recortar en aspectos que afectan el engagement, la comodidad o la conexión simplemente traslada el costo a otro lugar, muchas veces en forma de menor satisfacción, resultados más débiles o un retorno reducido.

Como resultado, en 2026 las decisiones de sourcing se centran en el valor total.

Aquí es donde la colaboración se vuelve fundamental. Los equipos de eventos están definiendo con mayor claridad sus objetivos desde el inicio y trabajando más estrechamente con lugares/ espacios y proveedores para cumplirlos. En lugar de preguntar "¿cuánto cuesta esto?", la mejor pregunta es: "¿qué resultados permite lograr?"

Para lugares / espacios y proveedores, esta es una oportunidad de liderar con un enfoque basado en el valor, demostrando cómo sus espacios apoyan la interacción, el flujo y el engagement, y no solo la capacidad.

Tendencia #9: Los resultados medibles son más cruciales que nunca

A medida que la atribución digital se vuelve más compleja, los eventos se están convirtiendo en una de las fuentes más confiables de insights medibles y datos propios, pero solo si se planifican y se miden con intención.

Medir el impacto de los eventos siempre ha sido importante. Lo que ha cambiado es el contexto.

La atribución digital es cada vez más difícil. La desaparición de las cookies de terceros limita la visibilidad entre canales, y el comportamiento de "cero clic" está afectando el tráfico orgánico, ya que los resúmenes generados por IA responden preguntas sin derivar visitas a los sitios web.

El resultado es una atribución menos confiable en muchos canales digitales y una mayor presión por demostrar qué es lo que realmente funciona.

Aquí es donde los datos propios (first-party data) se vuelven críticos.

Los datos propios son la información que tú posees sobre tu audiencia, y los eventos son una de las fuentes más ricas de este tipo de datos. A lo largo de todo el ciclo de vida del evento, generan insights que pocos otros canales pueden igualar:

  • Registro: rol, intereses, intención
  • Durante el evento: asistencia a sesiones, comportamiento de participación, interacciones entre pares
  • Post evento: feedback, consumo de contenido, acciones de seguimiento

En conjunto, esto ofrece una visión clara de quién es tu audiencia, qué le importa y cómo interactúa, sin depender de señales de terceros.

En 2026, por esta razón los eventos están asumiendo un rol estratégico mucho más relevante. No solo como momentos de engagement, sino como motores de insights, crecimiento e inversión.

Pero los datos por sí solos no son suficientes.

En la práctica, esto significa definir desde el inicio cómo se ve el éxito, conectar los datos del evento con el CRM y los sistemas de marketing, y utilizar insights de comportamiento —no suposiciones— para guiar los próximos pasos.

Cuando los eventos se miden de esta manera, dejan de ser difíciles de justificar para convertirse en imposibles de ignorar.

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